UNA APLICACIÓN PRÁCTICA DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO: La capacidad de relativizar y ver el contexto.

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“Exagero en la medida que no puedo ver el todo.” Marta Ocampo

Cuanto más identificados estamos con un  asunto, más perdemos la capacidad de contextualizar y de ver el conjunto.

Cuanto más identificados estamos con un asunto o problema, más limitada es nuestra capacidad de observación. Con la identificación nuestra atención queda atrapada  en el asunto, perdemos claridad, nos es difícil ver la relación del asunto con otros elementos con los que se relaciona.

A veces, nuestra atención queda fijada en partes, datos del asunto, desde esas partes, donde queda atrapada, creamos nuestras certezas y convicciones. Identificarnos con el asunto es una forma de bloquear nuestra atención, quedarnos estrechos de miras, limitando nuestra posibilidad de crear nuevos puntos  de observación, para poder conocerlo y gestionarlo.

Para llegar a ampliar nuestros puntos de observación, se requiere, a mi modo de ver, un movimiento que libere la atención . Este movimiento es nuestra capacidad de RELATIVIZAR.

RELATIVIZAR, tiene que ver con la posibilidad, en primer lugar, de parar nuestras suposiciones y certezas, de darle a la parte su valor proporcional, su justa medida. Desde la tendencia a fragmentar la realidad y sacar conclusiones rápidas, damos a la parte un valor amplificado. No vemos el todo, no tenemos en cuenta el contexto, ni donde está el asunto y sus relaciones. Desde la parte juzgamos el todo, sin relativizar.
Cuando empezamos a relativizar, los juicios automáticos se paran, empezamos a liberar la atención de los viejos conceptos, y permitimos que entre nueva información, ampliamos la mirada y podernos darnos cuenta de lo exagerados que somos mental y emocionalmente.

Cuando empezamos a relativizar, podemos diferenciar lo importante de lo que no es,  podemos formular nuevas descripciones del asunto,  generar nuevos recursos personales y en los equipos para tratar el asunto.

Al relativizar, incluimos otras partes y empezamos a ver el asunto en su conjunto, empezamos a contextualizar, a quitarnos peso, empezamos a ser más creativos, más optimistas para abordar las situaciones y resolver los conflictos.
Relativizar requiere cierto valor para admitir el desconcierto, la incertidumbre y para no dar por hecho todo lo que nos decimos. Sobre todo requiere una determinación para rescatar nuestra atención, para liberarla y ser así más creativos.

Marta Ocampo.

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